¿Por qué el síndrome de Solomon te hace infeliz?

Feliz a Mi Manera

 

¡Bienvenida Amiga, Bienvenido Amigo Online a este tu blog!

 

Si te pregunto si eres totalmente libre para tomar tus decisiones siguiendo tus propios criterios, ¿qué me contestarías…? Antes de hacerlo, te animo a que leas este post, y al final del mismo te volveré hacer la pregunta, a ver cuál es tu respuesta.

 

Si te preocupa sentirte vulnerable, rechazado o excluido de tu círculo social, es muy probable que el Síndrome de Solomon tenga mucho que ver en ello

 

En este post te voy a hablar sobre el Síndrome de Solomon, te daré 9 claves que te ayudarán a superarle. Podrás ver en qué consiste el estudio que hizo Solomon Asch, que sigue fascinando a las nuevas generaciones de investigadores de la conducta humana.

 

En el que verás cómo estamos mucho más condicionados de lo que creemos, y cómo  la presión de la sociedad sigue siendo un obstáculo insalvable para muchos

 

Chica con Amor Propio

 

El miedo es inversamente proporcional a tu amor propio; entre menos amor propio tengas, más pánico experimentarás a no ser aceptado por los demás.

 

En cambio, si tu AMOR propio es bueno este tipo de temores, se desvanecerán.

 

Uno de los mayores miedos del ser humano, es ser, y sentirse diferente, y que no le acepten

 

El Psicólogo  Solomon Asch,   uno de los pioneros en la Psicológia Socialdecía que:

 

 La conformidad es el proceso por medio del cual los miembros de un grupo social cambian sus pensamientos, decisiones y comportamientos para encajar con la opinión de la mayoría

 

Cada uno somos únicos e irrepetibles. Por eso, negar ser quien eres sólo por tratar de quedar bien es una manera de negarte a ti mismo, de boicotearte y demostrar tus inseguridades. El Síndrome de Solomon puede hacer que se pierda la identidad por el miedo a destacar sobre el resto.

 

En el colegio intentamos encajar en el sistema, buscamos amigos y tratamos de adaptarnos a lo que hace la mayoría, conformándonos e intentando no destacar demasiado, no sea que nos excluyan y critiquen.

 

Tienes que saber entender, respetar  y defender tus ideas,  haciéndolo no perderás tu identidad

 

¿Qué es el Síndrome de Solomon?

 

La información que verás a continuación está extraída del blog de Borja Vilaseca;

 

en 1951, el Psicólogo estadounidense Solomon Asch, fue a un instituto para realizar una prueba de visión.

Al menos eso es lo que les dijo a los 123 jóvenes voluntarios que participaron –sin saberlo– en un experimento sobre la conducta humana en un entorno social.

El experimento era muy simple.

 

En una clase de un colegio se juntó a un grupo de siete alumnos, los cuales estaban compinchados con Asch. Mientras, un octavo estudiante entraba en la sala creyendo que el resto de alumnos participaban en la misma prueba de visión que él.

 

Haciéndose pasar por oculista, Asch les mostraba tres líneas verticales de diferentes longitudes, dibujadas junto a una cuarta línea.  De izquierda a derecha, la primera y la cuarta medían exactamente lo mismo.

 

Experimento Solomon Asch

Imagen de Google

 

Entonces Asch les pedía que dijesen en voz alta cuál de entre las tres líneas verticales era igual a la otra dibujada justo al lado.

 

Y lo organizaba de tal manera que el alumno que hacía de cobaya del experimento siempre respondiera en último lugar, habiendo escuchado la opinión del resto de compañeros.

 

La respuesta era tan obvia y sencilla que apenas había lugar para el error.

 

Sin embargo, los siete estudiantes compinchados con Asch respondían uno a uno la misma respuesta incorrecta. Para disimular un poco, se ponían de acuerdo para que uno o dos dieran otra contestación, también errónea.

 

Este ejercicio se repitió 18 veces por cada uno de los 123 voluntarios que participaron en el experimento. A todos ellos se les hizo comparar las mismas cuatro líneas verticales, puestas en distinto orden.

 

Solo un 25% de los participantes mantuvo su criterio todas las veces que les pre­­guntaron; el resto se dejó influir y arrastrar al menos en una ocasión por la visión de los demás.

 

Tanto es así, que los alumnos cobayas respondieron incorrectamente más de un tercio de las veces para no ir en contra de la mayoría.

 

Una vez finalizado el experimento, los 123 alumnos voluntarios reconocieron que:

 

distinguían perfectamente qué línea era la correcta, pero que no lo habían dicho en voz alta por miedo a equivocarse, al ridículo o a ser el elemento discordante del grupo.

 

Este famoso experimento, pone de manifiesto el lado oscuro de la condición humana.

 

Por una parte, revela la falta de autoestima y de confianza en uno mismo, creyendo que tu valor como persona depende de lo mucho o lo poco que la gente te valore.

 

Y por otra, que tu comportamiento para evitar sobresalir, destacar o brillar en un grupo social determinado depende precisamente del círculo en el que estés. No de tu criterio. 

 

En este vídeo basado en «la envidia y el Síndrome de Solomon» de Borja Vilaseca,  podrás verlo de una manera muy clara 😉

 

 

De forma inconsciente, muchos temen  llamar la atención en exceso, e incluso triunfar, por miedo a que sus virtudes y sus logros ofendan a los demás.

 

¿Eres de ellos? Si tu respuesta es que sí, espero que después de leer este post, veas lo Feliz que serías si decides Ser Tú a Tu Manera, y sin limitarte por lo que los demás puedan pensar de ti.

 

¿Te has preguntado alguna vez, por qué sientes pánico cuando hablas en público?

 

Cuando hablas en público, te  conviertes en el centro de atención. Y al exponerte abiertamente, quedas a expensas de lo que la gente pueda pensar de ti, dejándote en una posición de inseguridad e indefensión.

 

La necesidad de sentirte aceptado por todo el entorno, así como la deseabilidad social (es decir llevar a cabo una conducta socialmente deseable), son dos de los principales factores causantes del Síndrome de Solomon.

 

Esta es la razón por la que en general sentimos un pánico atroz a hablar en público

 

Desarrollar un comportamiento con el que intentas evitar el juicio social negativo, hace que pierdas la posibilidad de brillar “con luz propia”.

 

No solo el experimento de Solomon Ash demuestra  que el ser humano puede ser dirigido sin saberlo, sigue leyendo y verás…

 

El Psicólogo Stanley Milgram, realizó el siguiente experimento:

 

Un grupo de personas, ayudantes suyos, y que seguían sus indicaciones en una acera de Nueva York. Debian pararse a mirar, durante un minuto, una ventana de uno de los edificios próximos.

 

En esa ventana no pasaba absolutamente nada de particular

 

Mientras, Milgram, observaba cual era el comportamiento de los viandantes.

 

Observó que, cuando solamente era uno de sus ayudantes el que se paraba a mirar, lo hacía un 4% de los viandantes. Si eran 15, entonces hasta el 40% de los peatones interrumpían su camino para intentar averiguar qué observaba aquel grupo.

 

Basta una pequeña reunión de cinco personas, mirando a la nada, para provocarle, a un gran número de personas, la duda de si se estará perdiendo algo importante.

 

Stanley  concluyo que: el deseo de unirse a un grupo, formar parte de algo, aunque no se sepa de qué se trata, es instintivo en el ser humano.

 

¿Que te ha parecido el experimento de Stanley Milgram?Interesante ¡verdad! ¿Te ha pasado alguna vez algo similar? Anímate a compartirlo con todos en los comentarios 😉

 

Nuestra parte más instintiva, y quizá  la más primitiva, forma parte de un modo de control sobre la sociedad.

 

Seguimos ciegamente las ideas ajenas,  deseando formar parte de la manada solo por no sentirnos diferentes al resto

 

Estas son algunas de las consecuencias del Síndrome de Solomon

 

  • Te impide centrarte en ti mismo, ya que la atención está en el grupo, en la opinión que tengan de ti.
  • Interfiere en la calidad de tus relaciones con los demás, ya que dejas de ser libre, y de ser tú.
  • Se convierte en un obstáculo para tu desarrollo personal.
  • Perjudica tu bienestar y tu salud.

 

Cómo ves, el Síndrome de Solomon condiciona tu vida, y te aleja de tu Felicidad.  Por lo que si te has visto reflejado en lo que has leído y no te gusta, es el momento de ponerte a trabajar en cómo superar el Síndrome de Solomon.

 

¿Se puede superar el Síndrome de Solomon?

 

La respuesta es SÍ.

 

Lo primero es reconocer que tienes un problema, y  entender que quizá estás arrastrando un importante complejo de inferioridad mezclado con un tremendo miedo a nadar contracorriente.

 

No es nada fácil aceptar que estás siendo absorbido por la mayoría, que has perdido oportunidades de realizar algo que deseabas, o te has visto obligado a hacer algo que no querías hacer

 

Si te sientes  atrapado en las opiniones de los demás, aterrado ante las etiquetas que te puedan colgar, y amargado por el camino escogido, algo esta fallando y es el momento de cambiar tu presente. Y dejar de obsesionarte por el que dirán.

 

El Filósofo Francés Barón de Holbach decía: hay hombres cuya conducta es una mentira continua

 

Espero que no seas de ellos 😉

 

El Psicólogo y sociólogo Giorgio Agostini, recalca que:

 

El Síndrome de Solomon se traduce en el temor a diferenciarse del resto y a no ser aceptado, indica que para evitar caer en él, es necesario simplemente aumentar la seguridad en uno mismo, confiando en el propio criterio

 

¿Qué es mejor entonces? ¿Seguir las masas o ir contra corriente?

 

Lo importante es destacarse por ser uno mismo con virtudes y defectos, sentirse aceptado, valorado y querido a pesar de los defectos que todos tenemos

 

¿Cómo Superar el Síndrome de Solomon?

 

El primer paso para superar el Síndrome de Solomon consiste en; comprender la inutilidad de molestarte por lo que opine la gente de tiDe hecho, cada uno de nosotros tiene su propia opinión de sí mismo y de los demás.

 

Todos tenemos opiniones sobre los demás

 

Todos opinamos sobre todos, pero hay una diferencia entre opinar desde la envidia, y opinar desde la admiración y el respeto.

 

Todas las opiniones son respetables, y debes entender que cuando  te condicionan a la hora de ser, y hacer, debes tomar distancia de ellas y centrarte en ti y en lo que tú quieres.

 

Si no quieres destacar por miedo a lo que ciertas personas, movidas por su complejo de inferioridad, puedan decir de ti para compensar sus carencias y sentirse mejor consigo mismas, te animo a que reflexiones si te beneficia o perjudica hacerlo 😉

 

Aquí te dejo con 9 claves que te ayudarán a superar el Síndrome de Solomon

 

1. Atrévete a ser tú mismo y quiérete por ello

Valórate por lo que eres y por cómo eres. Quererse a uno mismo implica mostrarse tal como eres, sin reparos ni miedos.

 

2. Sé Auto Empático

Experimenta plenamente todo lo que está vivo en ti, date tiempo para sentir cada uno de tus sentimientos, simplemente estando presente con ellos, con aceptación y respetando esa experiencia.

 

3. Valora tus diferencias como fuente de singularidad que hace que cada uno sea especial

Sé capaz de reconocer y aceptar aquello que te hace diferente, y sé consciente de que ser diferente no es negativo, sino todo lo contrario, te da la oportunidad de compartir y aprender con el otro.

 

4. Ten confianza y seguridad

La mayoría de las veces al compararte con otros tiendes a  resaltar tus defectos, solo tienes en mente lo negativo, y te olvidas de tus virtudes y todo lo que haces bien.

Aprende a no criticarte, ver objetivamente lo que tu mente te dice que es negativo, y míralo con el objetivo de mejorar y no para sentirte inferior a otros.

 

5. Sé asertivo

Es decir, sé capaz de decir aquello que piensas sin necesidad de ofender a la persona que tienes delante.

El Síndrome de Solomon viene, de hecho, porque las personas que lo padecen son poco asertivas y prefieren el silencio a la réplica. De ahí que sea tan importante que aprendas a ser asertivo.

 

6. Fomenta tu resiliencia

La resiliencia consiste en tener capacidad para adaptarse positivamente a situaciones adversas, practicarla te permitirá asumir con flexibilidad situaciones que te ponen al límite, ganarás en auto confianza.

 

7. Evita etiquetar a otras personas

Deja a un lado las críticas hacía otras personas. Aprende a respetar a los demás, haciéndolo serás mucho más libre para relacionarte con los otros, eso facilitará tus relaciones y serás más Feliz en ellas.

 

8. Alégrate por los éxitos ajenos

Este punto es uno de los que personalmente considero más importantes, admirar y aprender de los demás es lo que te hará crecer de una manera sana, y alejarte de la envidia que lo único que te traerá será inseguridad y complejo de inferioridad.

 

9. Aprende el valor de la colaboración y del equipo

Donde todos ganamos cuando uno tiene éxito. El valor del individuo crece dentro de un equipo.

 

Correcta Gestión de las Emociones

 

Sobresalir de un grupo sólo será posible con una correcta gestión de las emociones

 

De lo que se trata es de no sentirte vulnerable frente a la posible presión que ejerce un grupo en ti. Por eso es por lo que hay que luchar contra la envidia, la burla, la marginación o la amenaza.

 

La envidia y el Síndrome de Solomon son dos caras de la misma moneda, por un lado la frustración ante el éxito ajeno y por otro el esfuerzo por evitar críticas y ocultar así tu propio éxito

 

El ser humano es social por naturaleza, y es de esperar que tu necesidad por pertenecer a un grupo, por ser apoyado y arropado por el grupo, por recibir cariño y aprobación, te lleve a modular tu conducta para encajar en el grupo.

 

¿Hasta qué punto es bueno modular tu conducta?

 

Cuándo dejas de ser tú y te boicoteas a ti mismo por encajar en el grupo, y cuando envidiar el éxito ajeno se convierte en algo habitual en ti, deberías plantearte por qué lo haces, y cómo te sientes al hacerlo.

 

Tómate un tiempo para meditarlo, te darás cuentas que no es bueno para ti esa conducta, ya que no eres tú el que tomas tus decisiones y actúas bajo la opinión de los demás, no desde tu libertad, eso te irá alejando de tu Felicidad

 

¿Por qué la envidia te hace infeliz?

 

La R.A.E (Real Academia Española) define la emoción de la envidia como:

 

Deseo de algo que no se posee, lo que provoca tristeza o desdicha al observar el bien ajeno

 

La envidia surge cuando te comparas con otra persona y llegas a la conclusión  que tiene algo que tú no tienes y que deseas. Es decir, te lleva a poner el foco en tus carencias, las cuales se acentúan en la medida en que piensas en ellas.

 

Así es como se crea el complejo de inferioridad; de pronto sientes que eres menos porque otros tienen más

 

Según el Psicólogo Solomon Asch, la envidia por una parte, revela nuestra falta de autoestima, y por otra, que formamos parte de una sociedad que tiende a condenar el talento y el éxito ajenos

 

Si bien lo que codiciamos nos destruye, lo que admiramos nos construye.

 

¿Es posible transformar la envidia en admiración?

 

Sí, ¿cómo, te preguntarás?  Muy sencillo: dejando de envidiar el éxito ajeno para comenzar a admirarle, y aprender de las cualidades y las fortalezas que han permitido a otros alcanzar sus sueños. Aquello que admiras en los demás empiezas a cultivarlo en tu interior.

 

Quiero hacer hincapié  en esta frase, ya que lo define a la perfección:

 

 Si bien lo que codiciamos nos destruye, lo que admiramos nos construye

 

La envidia es un maestro que te revela las habilidades y talentos innatos que todavía tienes por desarrollar. En vez de luchar contra lo externo, construyete por dentro, y saca lo mejor de ti mismo, construye desde la admiración, no destruyas desde la envidia

 

No puedes sentirte mal por ser tú mismo

 

Aceptar las críticas,  la envidia, la intolerancia es algo que debes asumir como parte de tu crecimiento personal.

 

Tienes que tomar conciencia de que sobresalir en esta sociedad es algo positivo. Si tú creces, ayudarás  a los demás a hacerlo.

 

Ser diferente es bueno, los diferentes son los que sobresalen. Apagarte tú  porque crees que de este modo encajarás mejor en la sociedad, es el peor error que puedes cometer.

 

No te dejes arrastrar por la presión social y lo que haga la mayoría, si tú tienes cosas diferentes que explicar o maneras diferentes de hacer las cosas, no tengas miedo de compartirlo con los demás.

 

Exprésate libremente y deja de ser una copia de nadie, Sé Tú a Tu Manera, es la única forma que conozco de ser Feliz.

 

Feliz a Mi Manera

 

Encajar no significa olvidarte de tu individualidad, dejar de lado tus deseos a cualquier precio

 

Deja de pensar en lo que digan, piensen y crean los demás y empieza a tomar decisiones según lo que tú creas.

 

Cuando empieces a tomar decisiones por ti mismo, estarás haciendo las cosas que te apetecen, que te gustan y que son diferentes a las que hace el resto. Esas decisiones te llevaran a sobresalir, a destacar, a ser diferente, no tengas miedo hacerlo, Sé Tú a Tu Manera y disfruta siéndolo.

 

Solo tomando decisiones vas a avanzar y a crecer. El que no toma decisiones sigue siempre igual, no se equivoca pero tampoco acierta, y acertar te abre una cantidad de posibilidades que ni te  imaginas

 

Ahora vuelvo hacerte la pregunta con la que he iniciado este post; si te pregunto si eres totalmente libre para tomar tus decisiones siguiendo tus propios criterios, ¿qué me contestarías…? Sí 🙂 o…

 

Espero que te haya gustado este post y te haya sido de utilidad, Si crees que  podría gustar y ser útil a alguien más, te animo a que lo compartas y te agradezco el que lo hagas.

 

¡Bienvenida Amiga, Bienvenido Amigo Online a este tu blog!

Mariví

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Mariví Porras

Mariví Porras

Por encima de todo soy una buscadora innata de la Felicidad, tanto que lo he convertido en mi propósito de vida creando Tu Amiga Online, para ayudarte, y enseñarte a Crear la Vida que Deseas Vivir, a fortalecer tu autoestima siendo tu mejor amiga, tu mejor amigo, esa es la mejor manera que conozco para que seas feliz, que tengas una vida llena de ilusión, pasión y motivación.

Si te animas a embarcarte en este fascinante Viaje a tu felicidad, te acompañaré y guiaré hacia el destino final que nos llevará a Crear esa Vida que Deseas Vivir.

Eso es lo que nos llevará a ¡Crear Un Mundo Más Feliz Juntos!

16 comentarios en “¿Por qué el síndrome de Solomon te hace infeliz?”

    • ¡Muchísimas gracias Susana por tu bonito comentario! Me alegra que te haya encantado, y sobre todo que veas que es útil para todo el que lo lea.

      Un Abrazo muy fuerte, y gracias por pasarte a comentar

      Responder
  1. La infelicidad que crea el síndrome de Solomon, vaya vaya con Solomon. No le conocía tan de cerca

    El video de Borja Vilaseca me ha encantado.

    Nos pasa en la adolescencia, comenzamos a no querer destacar y deseamos (envidiamos) parecernos a los chicos y chicas de nuestra pandilla alejando nos de quien somos en realidad.

    Con el tiempo encontrar personas con las que poder ser tu misma, hablar de lo que te apasiona tampoco es facil, incluso a veces nunca van a estar en tu circulo sino comienzas a utilizar alguna o todas las claves fantasticas que nos dejas para superar el Síndrome de Solomon.

    Me quedo con la frases:

    – «Si bien lo que codiciamos nos destruye, lo que admiramos nos construye»

    -«donde todos ganamos cuando uno tiene éxito. El valor del individuo crece dentro de un equipo»

    Siempre siendo una misma, autentica y genuina.
    Genial articulo
    Un abrazo
    Virginia

    Responder
    • Jajajaja Virginia, mejor que no le conozcas muy de cerca, que ya has visto la infelicidad que crea 😉

      El vídeo de Borja explica muy bien qué es el Síndrome de Solomon, muchas personas no saben que es pero si vieran el vídeo sabrían que en muchas situaciones ellas mismas actúan bajo este síndrome, o incluso provocan que otras personas lo hagan, consciente o inconscientemente.

      ¿Encajar o no encajar en un grupo? Difícil elección la que la vida nos plantea de adolescentes, y ya de adultos… Por eso la frase “Si bien lo que codiciamos nos destruye, lo que admiramos nos construye”, inclina la balanza para que ganemos todos, y lleguemos a vivir acorde a nuestra auténtica y genuina esencia, admirando, aprendiendo y creciendo junto a los demás.

      ¡Un fuerte abrazo, y gracias por pasarte a comentar!

      Responder
  2. Hola Mariví, no tenía ni idea de quien era éste infeliz Solomón.

    La verdad es que hay que tener una fuerte personalidad para enfrentarse al posible rechazo externo y nadar a contracorriente. El asunto es que ese enfrentamiento no se nos enseña, así que cuando llega el momento de plantarle cara a «la vida real» nos da pánico equivocarnos.

    Por suerte, soy de las que piensa que de las equivocaciones a veces salen cosas que valen la pena, y sino, se aprende. Así que puedo decir casi al 98% que tomo mis propias decisiones siguiendo mis propios criterios. Aunque nunca digas nunca 😉

    Un abrazo

    Responder
    • ¡Enhorabuena Marta por tener la valentía de tomar tus propias decisiones siguiendo tu criterio! 🙂

      Como dices “hay que tener una fuerte personalidad para enfrentarse al posible rechazo externo y nadar a contracorriente”, nos han educado para pertenecer a un grupo, y el no hacerlo o creer que si hacemos algo que no es lo que esperan de nosotros, nos excluirá del grupo «de la sociedad», es lo que nos da pánico, cuando precisamente lo que tendría que dárnoslo es no hacerlo, ya que vivimos condicionados a los deseos de otros y no a los nuestros 😉 vivimos la vida que no queremos vivir y siendo infelices por ello.

      El síndrome de Solomon es más habitual de lo que pensamos, y es el gran desconocido para muchos, espero que este post ayude a darle visibilidad y a hacer más consciente a las personas de lo felices que serían si se atreviesen a ser ellos mismos, y no a lo que la sociedad dice que es lo “correcto”.

      ¡Un abrazo,y gracias por pasarte a comentar!

      Responder
  3. Hola Mariví!

    La verdad es que este fenómeno es algo que siempre había sabido que existía pero nunca me había parado a pensar sobre ello y sobre la infelicidad que trae el Síndrome de Solomón.

    Donde creo que es más común este síndrome es en la adolescencia. Esa etapa tan difícil para algunos jóvenes que solo quieren encajar en la sociedad y entorno en el que se mueven. Y creo que es justo en esta etapa de la vida donde empieza este síndrome, además una etapa en la que hay que aprender a conocerse mejor y aceptarnos tal y como somos.

    Todos en esa etapa hemos querido ser aceptados y hemos cambiado realmente algunas formas de nuestra conducta para sentirnos integrados con nuestro entorno.

    Cuando pasamos de la edad adolescente a la edad adulta, la mayoría vamos forjando nuestro carácter y quiero creer que el Síndrome de Solomón también se va reduciendo.

    Pero el verdadero problema viene, como bien está escrito en el artículo, si a lo largo de nuestra vida nos seguimos viendo afectados por él. Me imagino incluso que esto puede llegar a afectar a nuestra vida más privada en el sentido de que cómo en el exterior no me muestro como soy de verdad, en mi vida privada sí lo hago pero multiplicado. Y esto puede llevar a situaciones complicadas.

    Nunca me había parado a reflexionar sobre este tema y gracias a tu artículo lo he hecho, además de ponerle nombre 🙂

    Un abrazo!

    Responder
    • Efectivamente Cristina, en la adolescencia el Síndrome de Solomon es bastante habitual, precisamente por lo que comentas “esa etapa tan difícil para algunos jóvenes que solo quieren encajar en la sociedad y entorno en el que se mueven”. Empiezan a conocerse pero todavía tienen un largo recorrido para hacerlo, por eso necesitan sentirse aceptados por su entorno, aunque eso les aleje de conocerse a ellos mismos y saber quiénes son y qué es lo que realmente les hace ser y estar felices.

      Todos, o casi todos, en nuestra adolescencia hemos convivido en menor o mayor medida con el Síndrome de Solomon, el problema es cuando llegamos a la edad adulta y seguimos estando sometidos a él, modulando nuestra conducta para ser aceptados por los demás, como muy bien dices afectándonos a nuestra vida llevándonos a situaciones complicadas por no saber quiénes somos realmente.

      Si cuando actuamos fuésemos conscientes de cómo lo hacemos, más de uno comenzaríamos a tener en cuenta las claves que nos ayudarán a superar el Síndrome de Solomon.

      ¡Muchas gracias por pasarte a compartirnos tu opinión sobre este Sindrome que tanta infelicidad crea!

      Responder
  4. Me doy cuenta que la sociedad y el entorno influye mucho en la decisión de las personas y también genera mucha presión y frustración , es igual a decir la infelicidad que crea el síndrome de Solomon.

    La verdad soy de las personas que intenta vivir siempre bajo los propios criterios y gustos.

    Trato al máximo de ser fiel a mi misma.

    ¡Muchas gracias!

    Responder
    • Esa es la clave Serena, para vivir alejados de la infelicidad que nos crea el Síndrome de Solomon; Vivir siempre bajo nuestros propios criterios y gustos, y siendo fieles a nosotros mismos 🙂

      Como dices, la sociedad y nuestro entorno genera presión y frustración, si no somos capaces de alejarnos del Síndrome eso es lo que nos espera en nuestra vida.

      ¡Un abrazo y gracias a ti por pasarte a comentar!

      Responder
  5. Hola Mariví, ohhhh, yo estoy saliendo de este síndrome!!!

    Y desde mi perspectiva, considero que lo más importante es hacer consciencia de que efectivamente eso está pasando por nuestra vida.

    En principio no lo asocié directamente con un síndrome, pensé que era inseguridad, envidia… miedos, ahora veo, de acuerdo a lo que nos muestra tu artículo, que presentaba todos los síntomas.

    Esto me tocó especialmente con mi proyecto, aunque tenía una idea muy clara de lo que quería hacer, terminé imitando a la mayoría en mi nicho… y como resultado no era feliz, no me estaba divirtiendo… Afortunadamente pude percatarme de esto a tiempo, para darme cuenta que todo estaba dentro de mí, y que así como lo había creado podía solucionarlo.

    Entonces inicié un proceso de autoconocimiento desde esta esquina de la vida… (la vida tiene muuuuchas esquinas), y encontré mi voz, la que quería compartir con mis clientes, y los resultados no se hicieron esperar, me siento genuinamente auténtica y mi mensaje toca el corazón de quien se acerca.

    Gracias por ponerle nombre a las cosas, esto ayuda mucho 😉

    Un abrazo!

    Responder
    • ¡Qué bien Rossana que hayas identificado lo que te pasaba!

      Como dices poner nombre a las cosas ayuda mucho a poner consciencia de lo que estamos viviendo, y de que eso no nos hace felices, que nos está limitando para ser nosotros mismos y vivir acorde a nuestros deseos y sueños, nos perdemos en lo que la sociedad nos dice que tenemos que ser y hacer. Por eso el Síndrome de Solomon crea tanta infelicidad.

      Enhorabuena por haber encontrado esa esquinita de vida donde tu voz, la que querías compartir con tus clientes, te hizo sentirte genuinamente auténtica, tocando el corazón de quien se acerca a ti. Haciéndolo el Síndrome de Solomon estará muy alejado de ti 🙂

      Gracias por pasarte a compartir tu experiencia con este Síndrome que está tan presente en nuestra sociedad, y que muchas personas ni siquiera son conscientes de lo que les condiciona su vida.

      ¡Un fuerte abrazo!

      Responder
  6. Hola Mariví!

    Un artículo genial. Muy bien explicado, sencillo de entender y con ideas prácticas para poner en marcha. Algunas de tus frases me han gustado mucho.

    La psicología social es una disciplina muy rica en experimentos que nos deja buenas reflexiones de como actuamos y para que lo hacemos.

    Descubrir el «para que» actúas de esta manera es la primera barrera que te permite tomar mejores decisiones sobre ti. A nivel personal me ha gustado ya que me has refrescado el experimento de Solomon que tenía olvidado y que realmente tiene mucha importancia para entender como nos comportamos.

    Un fuerte abrazo

    Responder
    • ¡Gracias a ti Adriana por tus bonitas palabras!

      Como dices la Psicología Social es muy rica en experimentos, y nos regala muy buenas reflexiones de como actuamos y para que lo hacemos, cuando leemos estos experimentos o estudios somos conscientes de ello, y comenzamos a vernos reflejados en esos comportamientos sociales.

      En el experimento de Solomon lo vemos muy claramente, la conducta humana está tan condicionada por su entorno que es bueno que este tipo de experimentos se conozcan y hagan conscientes a las personas de cómo se comportan cuando están sometidas a esa presión social.

      ¡Un fuerte abrazo, y gracias por pasarte a comentar!

      Responder
  7. Un post muy completo y que sin duda ayuda a reflexionar sobre el Sindrome de Solomón. No conocía este síndrome pero me queda claro que es muy común ya que todos queremos ser queridos y encajar en el grupo social al que pertenecemos y eso puede llevarnos a dejar de ser nosotros y eso nos hará ser infelices. Me ha gustado mucho leer este post.

    Responder
    • ¡Gracias Odina por pasarte a comentar, y por compartir tu opinión por aquí!

      Me alegra que te haya gustado, y hecho reflexionar sobre este Síndrome que como dices es muy común, y que todavía muchas personas viven sometidas a este síndrome sin ni siquiera ser conscientes de ello, querer ser queridos y encajar en un grupo social ¿Quién no va a querer eso para sí mismo? Pero si para que te acepten en un grupo tienes que dejar de ser tú mismo, amoldarte a los demás, la infelicidad será tu amiga y no la felicidad.

      Un abrazo!

      Responder

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