¿Eres más feliz envidiando, o admirando?

chica empatica

 

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Si te pregunto si eres una persona envidiosa ¿qué me contestarías? Sí, soy una persona envidiosa, o para nada, como mucho puedo sentir “envidia sana” hacia lo que tiene, o es otra persona.

 

¿Y si te pregunto, si eres una persona que admira lo que es, o tiene otra persona?  Entre la envidia y la admiración hay una línea muy fina, y que espero que después de leer este post llegues a ver, y a cruzar para ser y estar más feliz.

 

El escritor Jackson Brown tiene una frase que reafirma esa línea   “La envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento

 

¿Estás de acuerdo con esta frase? Personalmente sí, y te explico el por qué, cuando alguien tiene algo que te gustaría tener, o ha conseguido eso que tú crees que no puedes conseguir, es cuando aparece la “envidia”, en el trasfondo de ese pensamiento está lo pequeñito que te sientes, lo grande que ves a esa persona y lo que ha conseguido. Y que tú crees que no puedes conseguir, por lo que prefieres “envidiarle” en lugar de admirarle y aprender de él, de ahí la frase “La envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.

 

En el post de hoy voy hablarte sobre la envidia y de cómo si eres capaz de transformarla en admiración tu vida será mucho más feliz, respetándote  a ti y buscando crecer aprendiendo de personas que son o tienen lo que te gustaría ser o tener a ti, verás que aprendiendo a admirar estarás en el camino hacia tu felicidad.

 

El periodista y humorista Frank Tyger,  quien apostaba por el lado positivo del espíritu humano, lo tenía muy claro;  no puedes ser envidioso y feliz al mismo tiempo 

 

Admirar o envidiar

 

¿Conoces la fábula del envidioso? Si la conoces ya sabrás lo que le respondió la serpiente a la luciérnaga, si no a continuación te lo cuento…

 

Una serpiente estaba persiguiendo a una luciérnaga. Cuando estaba a punto de comérsela, ésta le dijo:

 

  • «¿Puedo hacerte una pregunta?»
  • La serpiente respondió: «En realidad nunca contesto preguntas de mis víctimas, pero por ser tú te lo voy a permitir.»

 

  • Entonces, la luciérnaga preguntó: «¿Yo te he hecho algo?»
  • «No», respondió la serpiente.

 

  • «¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?», preguntó la luciérnaga.
  • «No», volvió a responder la serpiente.

 

  • «Entonces, ¿por qué me quieres comer?», inquirió el insecto.
  • «Porque no soporto verte brillar», respondió la serpiente.

 

 

Después de leer esta fábula crees que ¿la serpiente tiene admiración por la luciérnaga o envidia…? Puedes pensar que es envidia, y no estarías equivocado, pero si lo analizas, lo que realmente le pasa a la serpiente es que le gustaría brillar como brilla la luciérnaga, y al no poder hacerlo, lo único que pasa por su cabeza es destruirla, en lugar de aprender de ellaLa serpiente lo que muestra es su inseguridad, su baja autoestima, su miedo.

 

¿Ves la diferencia entre admirar y envidiar? La serpiente tiene una percepción de si misma baja, de inseguridad e inferioridad, no se cree capaz de hacer lo que hace la luciérnaga, y en lugar de admirarla y aprender de ella prefiere envidiarla, piensa que una vez que se la coma desaparecerá de su vida y seguirá «feliz», hasta que aparezca otra luciérnaga claro 😉

  

Si aprendes a admirar lo que la otra persona es, o tiene, ese miedo desaparecerá, dando prioridad al amor y respeto que es lo que te hará estar receptivo a lo que la otra persona tiene que enseñarte para que llegues a conseguir lo que ella ya ha conseguido.

 

Como has visto, la línea  entre la envidia y la admiración es muy fina, y el único que puede traspasarla eres tú ¿Qué prefieres admirar desde el RESPETO, el aprendizaje y las ganas de crecer, o prefieres envidiar que lo único que te traerá será RABIA, ira y sufrimiento?

 

 

¿Envidias o Admiras?

 

Con la fábula del envidioso ya has visto cómo la envidia hace que se sufra por no tener lo que otro tiene, o es, ahora vamos a ver cómo admirando lo que el otro tiene, o es, tu felicidad será mayor

 

¿Qué es la envidia?

 

Es un sentimiento de tristeza, dolor y frustración por lo que el otro es, o tiene, de querer poseerlo, desearlo  sin hacer demasiado esfuerzo por conseguirlo, y centrándose en la rabia, en el resentimiento.

 

Envidiar,  crea odio y rencor, la persona envidiosa no persigue analizar cómo el otro alcanzó el objeto de la envidia. Lo que crea en su mente es el deseo de quitarle lo que tiene, en lugar de imitar el comportamiento que le permitió conseguirlo o adquirirlo

 

La envidia patológica es destructiva y provoca un malestar emocional y reacciones negativas que pueden llevar a la baja autoestima, al aislamiento y la depresión, los expertos aseguran que puede generar distintas sociopatías y conductas delictivas.

 

¿Qué es la admiración?

 

Es respetar con estima y agrado a alguien o algo por considerarlo extraordinario, excelente y de quien aprender. Admirar, es reconocer, apreciar,  dar valor a una persona y su logro. Produce, al igual que la envidia, la aspiración de poseer algo similar que lo deseado, pero reproduciendo la conducta del otro para merecer lo mismo.

 

Cuando se envidia se llega a odiar a la persona envidiada, sin embargo en la admiración hay afecto y respeto por la persona admirada

 

Diferencias entre la persona que envidia y la que admira:

 

  • Quien envidia quiere lo que otro tiene; se siente mal consigo mismo, situándose en un plano de inferioridad. Está a la sombra de otro.

 

  • Quien admira valora sus cualidades y circunstancias. No se siente inferior. No quiere lo de otro; quiere lo suyo, pero agradece y aprovecha que haya otras personas de quienes puede aprender.

 

 

¿Se puede dejar de envidiar?

 

dejar de envidiar

 

La respuesta es un rotundo sí, es importante que sepas  identificar la envidia para aprender de ella y reconocer que no te sientes satisfecho y  feliz contigo mismo. A partir de ahí, puedes plantearte un cambio personal viajando por tu mundo interior, y descubriendo el talento que se oculta dentro de ti.  ¿Realmente es eso que envidias lo que tú quieres para ti? ¿Te sentirías igual si lo tuvieras?

 

Cambia envidia por admiración, hacerlo te creará un sentimiento de amor y respeto hacia ti, te hará aprender de otros, observando sus actitudes positivas y de valor, por las que han llegado donde se han propuesto

 

La admiración, te permite sentirte bien contigo mismo, desde una actitud de superación y crecimiento personal, proponiéndote llegar donde otros ya llegaron y reconociendo en ti todas las capacidades y habilidades necesarias para superarte y aprender.

 

 

Evita la envidia y no seas víctima de ella, cámbiala por admiración. Es bueno desear tener o lograr algo, pero no desde la envidia, si no desde la admiración

 

 

Redirige la energía que gastas en odiar y envidiar a otra persona,  y conviértela en una fortaleza para ti

 

Hazte las siguientes preguntas, reflexiona sobre ellas y sobre tu respuesta, hacerlo te ayudará a convertir la envidia en admiración:

 

1.-  Qué es lo que tiene la otra persona que realmente quiero, para qué lo quiero y cómo me sentiré cuando lo consiga.

 

2.- Qué ha hecho la otra persona que yo también puedo y quiero hacer.

 

3.- Estoy dispuesto a “pagar el precio” para obtener lo mismo que la otra persona. Qué tengo que hacer diferente y a qué tengo que renunciar…

 

4.- Convencerme a mi mismo de que “si una persona lo puede lograr, cualquier persona puede” es realista y bueno, o no para mi.

 

5.-  Sé lo que deseo, y estoy enfocando toda mi energía en conseguirlo.

 

 

Da igual si al principio es envidia lo que sentías, lo importante es trabajar por convertirla en admiración.

 

 

 

La envidia cómo estímulo para mejorar

 

La palabra admirar proviene de “ad” añadir y de “mirar” ver, es decir se trata de ver más en otra persona, ver lo mejor en otra persona, y eso te motivará para tener objetivos y trabajar para alcanzarlos.

 

Si eres capaz de enfocar de manera positiva el deseo y los impulsos que te genera la envidia, puedes convertirla en un estímulo para mejorar, ya que te puede mostrar un objetivo a seguir. Puedes envidiar capacidades de otras personas y eso puede incitarte a superarte a ti mismo

 

¡Ojo! Si la envidia se convierte en un deseo negativo hacia otra persona por tener algo que deseas, se transforma en un foco de frustración e inseguridad, te hará percibir una realidad equivocada, que te impedirá intentar cambios para superarte a ti mismo.

 

Cuando ves a la otra persona con respeto y cariño, cuando te alegras de sus progresos, sus habilidades o sus posibilidades y compartes sus logros, dejas de envidiar y se convierte en admiración. 

 

Incluso, puedes ver en los demás qué es lo que quieres. Lo importante es que tengas claro qué es lo que quieres tú en la vida, eso te evitará sentirte inferior a los demás

 

Una vez que tengas claro lo que deseas ser y/o tener, podrás comenzar a trabajar, esforzarte y poner foco para conseguir esa meta y en la misma medida dejarás de envidiar, porque estarás centrado en tus propios objetivos y no en lo que obtienen o han conseguido los demás.

 

 

Detrás de la envidia se esconde un  admirador secreto

 

 

Admiración

 

 

Cuando sientes envidia te sientes pequeñito, perdedor y en ocasiones detrás de esa envidia se esconde la admiración  de forma secreta a alguien

 

En muchas ocasiones la persona que envidia no lo reconoce, ya que ni siguiera es consciente de ello, pero si analizara el porqué de esa envidia se daría cuenta de que lo que realmente le pasa, es que admira lo que la otra persona tiene, o es, y le gustaría ser o tener. Recuerda lo que le pasaba a la serpiente con la luciérnaga. 

 

La solución para que el envidioso deje de sufrir no es que deje de compararse con los demás. Pasa más bien por analizar la imagen que tiene de sí mismo y de sus capacidades, para lograr cosas en la vida, y para trabajar por sus propias metas.

 

El filósofo  Cicerón aseguraba que; nadie que confía en sí, envidia la virtud del otro

 

El camino para dejar de sufrir por envidia pasa por ver lo que el otro ha logrado como la meta a la que se quiere llegar. Se trata de cambiar los sentimientos de desprecio y rabia, por no tener lo que tiene el otro, por otros de admiración, por haber sido capaz de alcanzar eso que se ansía.

 

 

La ciencia  ha tratado de comprender los circuitos neuronales y evolutivos de la envidia

 

Incluso se ha investigado la sensación de placer que siente una persona cuando el sujeto al que envidia se derrumba

 

En la revista de Psicología ‘Basic and Applied Social Psychology” se publicaron, los resultados de dos estudios realizados por Nicole E. Henniger y Christine R. Harris. En los estudios participaron unas 900 personas de entre 18 y 80 años, a las que se les preguntó si habían sentido envidia de alguien y si siguen sintiendo envidia actualmente.

 

Alrededor del 80% de los encuestados menores de 30 años manifestaron haber sentido envidia en el último año, mientras que el porcentaje de las personas mayores de 50 años, que dijeron que habían sentido envidia fue del 59%. Otra de las conclusiones que se alcanzó con el estudio fue que la envidia no depende del sexo, ya que hombres y mujeres son igualmente envidiosos antes los éxitos de los demás

 

En la revista Science se publicó un estudio realizado por investigadores del Instituto de Ciencias Radiológicas de Japón, que describe las imágenes cerebrales de sujetos a los que se les pidió que se imaginaran a sí mismos como protagonistas de dramas sociales con otros personajes de mayor o menor estatus o éxito.

 

Cuando la persona se comparaba con personajes envidiados, se activaban las regiones del cerebro involucradas en el registro del dolor físico. Si a la persona estudiada se le daba la oportunidad de imaginar que el sujeto envidiado caía en la ruina, se activaban los circuitos de recompensa del cerebro

 

¿Qué te parecen estos estudios? ¿Te sorprenden los resultados, o no? Cuenta, cuenta…

 

 

Sé tan feliz que cuando otros te miren, sean felices también

 

 

Serás más feliz si disfrutas y te alegras con el éxito ajeno 

 

La Psicología Budista, apuesta para combatir la envidia por la alegría por el éxito ajeno. En lugar de frustrarte y enrabietarte, te enseña a aprender a alegrarte por los demás, ya que hacerlo te aportará más nivel de felicidad. 

 

Desde el budismo la concepción del amor es desear la felicidad y las causas de la felicidad a todos los seres.  Las últimas investigaciones científicas están demostrando que meditar en el amor aumenta nuestros niveles de felicidad

 

El Maestro budista, Lama Rinchen enumera algunos de los beneficios de la meditación:

 

  1. Aumenta tu satisfacción vital.
  2. Reduce tu autocrítica.
  3. Fomenta tu conexión social.
  4. Cultiva en ti el interés por las necesidades de otros.
  5. Aumenta tus emociones positivas.

 

 

Si después de lo que has leído todavía no te queda claro porqué aprender a admirar y dejar de envidiar te hará más feliz, sigue leyendo…

 

¿Por qué aprender a admirar te hará más feliz?

 

  • No eres injusto contigo. Es decir, no cuestionas tu valía frente a otra persona, tu autoestima está sana y eres una persona equilibrada

 

  • No eres injusto con la otra persona. No tienes necesidad de emitir juicios ni humillarla, sientes respeto por ella.

 

  • Cuando admiras, tienes un punto de referencia, un modelo, una fuente de inspiración y aprendizaje.

 

Como estás viendo en este post,  te sientes mejor admirando que envidiando. Cuando aprendes a admirar atraes cosas positivas, es importante entrenar a tu mente para ver lo positivo de todo y motivarte a ser mejor día a día. Los pensamientos negativos que te trae la envidia, son un imán para que fracases y seas infeliz.

 

Admirar a alguien es más sano para ti que tenerle envidia. Al admirar pones a esa persona como ejemplo para ser mejor, y no deseas que a ella le vaya peor. A diferencia de lo que sí pasa cuando envidias a alguien

 

 

Te has preguntado alguna vez ¿A quién admiras?  Esta es una pregunta que deberías hacerte regularmente.  Admirar de verdad a alguien es sentirte feliz por todo lo que ha conseguido y fijarte en lo que ha hecho para poder hacerlo tú también. Admira y deja que te inspiren, agradece que estén en tu vida para aprender, es una de las claves de tu felicidad.

 

Rodearte de personas a las que admires te ayudará a aprender y a crecer, tanto a nivel personal como profesional. Piensa un momento en las personas que tienes a tu alrededor. ¿Las admiras o las envidias?

 

A pesar de la admiración, hay algo aún más importante y es comprender que no tienes que ser mejor que nadie, no tienes por qué competir, aprende a marcarte tus propios objetivos y lograrlos por ti mismo. ¿Por qué? Porque eso te hará ser y estar feliz. No hagas las cosas ni por reconocimiento, ni por contentar a nadie, ¡hazlo por ti!

 

Cuando envidias algo de alguien, te lo estás negando a ti mismo, Raimon Samsó

 

Busca cualidades en ti de las que no te quieras desprender, y que esa persona que envidias no tiene 

 

chica empatica

 

Si la otra persona es capaz de admirarte, será feliz contigo, si no el único sentimiento que tendrá será de envidia y sufrimiento hacia sí mismo. El mundo necesita personas con la empatía y la energía suficiente como para aprender de los demás. Esas son la clase de personas que deberías tener cerca.  aléjate de miedos, de inseguridades, y aprende a admirar al que tiene lo que tú quieres y al que es cómo a ti te gustaría ser. 

 

Si consigues transformar la envidia en admiración podrás alcanzar todo lo que te propongas, por el contrario si eres de las personas que sólo envidia lo que el otro tiene, o es, y no eres capaz de verlo como algo que sea de admirar, lo que tendrás será  una vida llena de amargor, resentimiento y muy alejada de tu felicidad 

 

Cómo ya has visto por aquí, entre envidiar y admirar tu balanza debería inclinarse hacia la admiración, haciéndolo serás y estarás más feliz, no haciéndolo, inclinándose hacia la envidia te alejará de tu felicidad. Tú decides, de que lado prefieres que esté tu balanza; del de la envidia o del de la admiración. La mía esta inclinada desde hace mucho tiempo hacia la admiración, ¡y sí es cierto que soy más feliz!

 

Espero que te haya gustado y sido util este post, si crees que podría gustar y ser de utilidad a alguien más, te animo a que lo compartas y te agradezco el que lo hagas. 

 

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Mariví

 

Sigue viajando por estos post, y siendo feliz a tu manera haciéndolo…

 

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Mariví Porras

Mariví Porras

Por encima de todo soy una buscadora innata de la Felicidad, tanto que lo he convertido en mi propósito de vida creando Tu Amiga Online, para ayudarte, y enseñarte a Crear la Vida que Deseas Vivir, a fortalecer tu autoestima siendo tu mejor amiga, tu mejor amigo, esa es la mejor manera que conozco para que seas feliz, que tengas una vida llena de ilusión, pasión y motivación.

Si te animas a embarcarte en este fascinante Viaje a tu felicidad, te acompañaré y guiaré hacia el destino final que nos llevará a Crear esa Vida que Deseas Vivir.

Eso es lo que nos llevará a ¡Crear Un Mundo Más Feliz Juntos!

4 comentarios en “¿Eres más feliz envidiando, o admirando?”

  1. Gracias Mariví por otro increíble post.

    Yo soy de admirar, una de las personas que más admiro eres tú, gracias siempre por ser tan increíble como eres.

    Feliz sábado bss

    • ¡Gracias a ti Ana, eres un ejemplo de admiración para mí!

      Qué maravilloso y feliz sería el mundo con personas como tú, que viven admirando, y ayudando a los demás. Entre todos estoy segura que lo conseguiremos 🙂

      ¡Mil gracias, por ser una fuente inagotable de inspiración, y un apoyo incondicional para mí!

      Un besazo enoooooooorme

  2. ¡Excelente artículo Mariví!

    Nada que añadir. Simplemente hacer hincapié en reconocer que la envidia es una fuerza impulsora: es bueno tenerla. Lo importante es transformarla una vez sentida,para que en vez de restarte energía, su rendimiento sea exponencial.

    ¿Las personas preferimos ser admiradas o envidiadas? Pues eso. Admirar es dar AMOR y como consecuencia vuelve a tu vida como un boomerang, siempre y cuando admires personas sanas, equilibradas y maduras ¿eh?. En caso contrario, el boomerang también te sorprenderá [jajaja]

    Lo pongo en mi lista de artículos preferidos para compartir Mariví

    • ¡Muchas Gracias Ana por leer el artículo, y por tus palabras de apoyo! 🙂

      Gracias también por pasarte a comentar, y por hacer hincapié en la fuerza impulsora de la envidia, que es el comienzo del viaje de transformación, donde el objetivo exponencial de lo que vemos y queremos ser y/o tener de la persona que “envidiamos” y acabamos admirando, será nuestro regalo final, si somos personas dispuestas a dar AMOR, y nuestro ego acepta que es lo mejor para nosotros.

      Contestando a tu pregunta, personalmente prefiero ser admirada que envidiada, y si es posible, por personas sanas, equilibradas y maduras 😉

      ¡Muchísimas Gracias por compartir, y contribuir con ello a crear un mundo más feliz!

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